Se suele asociar a la automatización con la pérdida de empleos, pero también generó nuevas ocupaciones, antes impensadas. Cuáles son las que se proyectan para los próximos 10 años y sus requerimientos.

Los robots avanzan y cunde el pánico. Se repite hasta el hartazgo la cantidad de trabajos que desaparecerán. Serán decenas de millones o, más, cientos de millones, quizás. La automatización amenaza con quedarse con buena parte de los empleos que hoy desarrollan los humanos. Los robots avanzan sin miramientos.

El anterior es el panorama más habitual, el que se suele escuchar o leer. La desazón, el miedo, ante un futuro laboral dramático. Pero hay otra cara, mucho más optimista, que no se ve en la balanza: la cantidad de trabajos que se crearán gracias a la tecnología, gracias a los cambios sociales que trae consigo. La pregunta, entonces, es: ¿se destruirán más trabajos de los que se crearán o, al revés, se ganarán más trabajos de los que se perderán? La cuenta varía depende del informe del que se trate.

Un informe de McKinsey Global Institute, de noviembre de 2017, plantea que al menos un tercio de las actividades que se desarrollan en el 60% de las ocupaciones podrían ser automatizadas. Peso a ello, dice, hay áreas estratégicas que crecerán exponencialmente hasta 2030.

Marcela Romero, gerente de la consultora ManpowerGroup Solutions, señaló: «Hay quienes afirman que entre el 45 y el 50% de algunas tareas -las más estandarizadas y rutinarias- están siendo reemplazadas por máquinas, pero también comienzan a emerger otras nuevas funciones. A medida que las industrias migran a procesos automatizados más avanzados, se necesitan equipos capaces de impulsar esta transformación. Por eso el éxito radicará en habilidades blandas como la comunicación, la colaboración, la resolución de problemas, el servicio al cliente, el liderazgo y la gestión».

La tercera y cuarta edad será una de ellas. Se estima que en 2030 habrá 300 millones más de personas de 65 años o más, por lo cual en servicios médicos y acompañamiento habrá entre 50 y 80 millones de nuevos empleos. La tecnología traerá entre 20 y 50 millones de trabajos que, aseguran, serán muy bien remunerados. La construcción también se potenciará con más trabajo para arquitectos, ingenieros, electricistas, carpinteros.

Las inversiones en energía renovable, como eólica y solar, comenzarán a llegar para mitigar los efectos del cambio climático, según el informe. Crearán una demanda de entre 10 y 20 millones de empleos. A su vez, otra tendencia que analizan es la formalización de trabajos domésticos: cuidado de niños, educación infantil, limpieza, cocina y jardinería, por ejemplo, inyectarán entre 50 y 90 millones de empleos en todo el mundo.

En el listado de profesiones con mejor proyección, con menos riesgo de extinción y más probabilidad de crecimiento, incluyen: proveedores de servicios de salud, profesionales tecnológicos, ingenieros y científicos, educadores, sobre todo en economías emergentes, «creativos», constructores, trabajos manuales y de servicio, pero que se dan en «entornos impredecibles», como enfermeros en el hogar y jardineros.

«Todas las áreas vinculadas al procesamiento de la información que manejan las organizaciones serán clave y continuarán en expansión. El data analytics y las actividades adyacentes cobrarán cada vez mayor impulso porque las estrategias de negocio no pasarán ya por la comercialización de un producto o servicio, sino que buscan construir ‘experiencias’ de consumo», aseguró Romero.

Los trabajos que vendrán

La frase se repite cada vez con mayor frecuencia: «Los chicos que están empezando la escuela, cuando se gradúen trabajarán en empleos que hoy no existen». En un marco incierto, hay una certeza: «El contenido es rey». La calidad marcará la diferencia.

Un informe del Center for the Future of Work proyectó algunos puestos de trabajo que surgirán en los próximos diez años. Todos ellos cubren áreas diversas, pero comparten «tres C». El coaching: la ayuda a otras personas; el cuidado: mejora en la salud y el bienestar; y la conexión entre el hombre y la máquina, entre lo físico y lo virtual.
«Estas 3C hablan de una verdad universal. No importa cuán tecnológico se vuelva nuestra era, en última instancia, como humanos, necesitamos el toque humano. Queremos que la tecnología nos ayude, como herramienta, a nosotros. No queremos la tecnología por el bien de la tecnología, ni una distopía cibernética. Se aspira a un mundo reconocible en el que la tecnología mejore las cosas para los humanos», escriben los autores del informe.

La inteligencia artificial pisará fuerte en el futuro inmediato. Las compañías que la expriman tendrán, de acuerdo al informe, gerentes de desarrollo de negocios IA, expertos en machine learning y ventas. La realidad aumentada también avanzará con determinación y estiman que habrá constructores de viajes ficticios, históricos o actuales, a cargo de profesionales del cine, desarrolladores de videojuegos, con experiencia en 3D.

Fuente: iprofesional

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